Trabajando el Liderazgo, nuevo taller de Factoría de Talento

taller_liderazgo Un nuevo taller de trabajo reunió a los participantes de Factoría de Talento con Mª Ofelia Domínguez, miembro del equipo de formadores del proyecto.

En esta ocasión el objetivo principal del seminario era transmitir la necesidad de ejercer un liderazgo responsable, ¿cómo? velando por la eficiente consecución de objetivos, la generación de una dinámica positiva y constructiva para el equipo y generando espacios para el desarrollo de cada una de las personas que integran el equipo. Para conseguir el equilibrio entre estos tres aspectos fue necesario analizar el liderazgo con una doble visión: proceso y resultado.

Se trabajó con un modelo aplicable a toda persona que, dentro de la organización tiene como cometido movilizar a un grupo de personas en una dirección específica para conseguir un resultado. Mas allá de su antigüedad en el cargo, o el número de integrantes del equipo (basta con que esté conformado por una persona más además del líder) éste tiene un determinado nivel de responsabilidad dentro de la organización (estratégico o funcional).

El modelo contempla cuatro aspectos de gestión: su propia persona, las personas del equipo, la tarea y el cambio. A continuación los describen brevemente:

– La gestión de sí mismo implica el propio conocimiento para gestionar sus emociones, sus conocimientos y habilidades para alcanzar su máximo potencial en cada momento.
– La gestión de las personas que integran el equipo implica, aprovechar el talento de estas personas potenciando sus áreas fuertes y trabajando para mejorar sus áreas de oportunidad de forma que obtengan una mejora profesional y una mayor adaptabilidad. Se prestó especial atención a la importancia de gestionar la diversidad entre las personas del equipo, ya sea dada por el estilo de comunicación, cultura o género.
– La gestión de la tarea requiere la identificación de un proceso que garantice la sostenibilidad del proceso tanto desde una vertiente de tarea como humana. Es importante alcanzar los resultados de una forma eficiente pero también es necesario que el proceso por el que se alcanzan los resultados genere un clima positivo y sea propicio para desarrollar las sinergias necesarias y la identificación de nuevas formas de hacer para estar en constante evolución.
– La gestión del cambio implica que las personas que cuentan con la responsabilidad sobre un equipo, adquieran una visión periférica que les permita identificar los retos, características y necesidades que plantea el entorno para que faciliten la adaptabilidad de su equipo y mantener su viabilidad y sintonía con estas dinámicas cambiantes.

Charla con Víctor García, coach en Factoría de Talento.

Víctor García-Coacher en Factoría de Talento Ldo. en Ciencias Empresariales y Coach Ontológico Empresarial por Newfield Consulting, Víctor acumula más de quince años de experiencia en el mundo de la Consultoría y los Recursos Humanos. Participa activamente en Factoría de Talento. Hoy vamos a descubrir, cómo.

Creo que eres coach certificado por Newfield Consulting, ¿puedes contarnos qué es eso del coaching y cómo se aplica en este proyecto?

Para mí, el coaching es un proceso de acompañamiento, centrado en las necesidades y deseos de la persona que lo recibe (Coachee). En función de lo que dicha persona reconoce como dificultades, limitaciones y obstáculos, y lo que señala como objetivos o expectativas, el Coach ‘conduce’ un trabajo de indagación, escucha y ayuda para que el propio Coachee adquiera una perspectiva más amplia acerca del origen de sus dificultades, y encuentre alternativas de acción que le permitan acometer y alcanzar de manera más poderosa su objetivo. En concreto, en la escuela Ontológica en la que me he formado, se propugna como valor añadido ayudar al Coachee no sólo a encontrar dichas alternativas de acción, sino a un nivel más profundo, facilitarle un proceso de transformación personal que le ayude primero a comprenderse mejor como individuo y después a transformar su visión del mundo y de sí mismo (cómo lo ‘mira’ y cómo se relaciona, con el mundo y consigo mismo, y qué resultados le traen estos factores) para estar más preparado al afrontar esas nuevas líneas de acción.
Este trabajo se articula a través de sucesivas ‘conversaciones’ o sesiones de 60’-90’ con una frecuencia variable según cada protagonista.

¿Qué aportaciones proporciona un proceso de coaching a un joven que da sus primeros pasos tras la universidad hacia el mundo empresarial?

Principalmente, y en primera instancia, una amplitud y profundidad de miradas distintas, a la persona que es a día de hoy, y a la interpretación que han elaborado sobre el mundo por sus experiencias hasta la fecha.
Después puede ayudar a centrar los deseos y expectativas, acompañar para encontrar un sentido de dirección por el que apostar personalmente, encontrar un camino que motive y llene personal y profesionalmente.
Es en suma, una oportunidad de descubrimiento, introspectivo y hacia ‘afuera’, que puede potenciar exponencialmente el proceso natural de madurez que cada persona recorre en el devenir de su vida.
En un plano más concreto y directo, el coaching ayuda al joven a definir mejor sus prioridades, apuntar mejor sus vocaciones, descubrir sus fortalezas y ‘debilidades’ profundas a la hora de relacionarse con el mundo en el que vive. Con todo ello se desarrolla una percepción más consciente de las consecuencias posibles de sus elecciones vitales en relación con todos los aspectos, y se clarifican las vías prácticas de acción y los posibles resultados.

¿Existía un conocimiento previo de esta actividad entre vuestros jóvenes Coachees antes de comenzar el proceso de coaching con ellos?

Yo diría que ‘habían oído campanas… pero no sabían dónde…’ (sonrisas). El coaching se está popularizando, por suerte, pero a la vez en algunos foros mediáticos se está banalizando por utilizar la palabra para muy diversos usos. A la vez, al ser un campo abierto por definición, desde las diferentes escuelas con diferentes enfoques podemos estar creando, sin mala intención, expectativas muy distintas de lo que significa. Por ello la primera sesión con mis Coachees, después de escuchar su conocimiento previo sobre el tema, la centramos en primera instancia en dimensionar qué podían esperar de este proceso desde la metodología en la que yo mismo fui formado y el enfoque de trabajo que haríamos. En todo caso, el coaching para mí es sinónimo de incertidumbre, del misterio de la vida, e intentar limitar eso en exceso quizá sea matar su espíritu…

¿Cuál está siendo su receptividad?

Buenísima, creo que están entrando paulatinamente en el ‘misterio’ de lo maravilloso que es el ser humano y el mundo en el que vivimos. Es muy satisfactorio acompañarles en el camino, viendo cómo van evolucionando desde cierta confusión y extrañeza por lo que el proceso les genera, hacia más claridad y comprensión de sí mismos y lo que les pasa. Vamos profundizando en lo que pueden hacer ahora para conseguir sus deseos y expectativas a través de sus actuaciones.

¿Puedes decirnos qué cualidades según tu criterio pueden definir el talento?
(…sonrisas..)… difícil pregunta. El talento creo que es algo inefable en el fondo, se escapa de estructuras y rigidices que intenten aprisionarlo… Si me atrevo a esbozarlo sería únicamente de forma situacional. Por tanto en el contexto del proyecto Factoría de Talento, lo resumiría desde mi perspectiva en los siguientes factores:
1. Ganas (Pasión)
2. Curiosidad
3. Inconformismo
4. Dinamismo, movimiento
5. Proactividad (tomar las riendas de tu vida, asumir lo que te pasa y actuar)
6. Disposición y Capacidad para Aprender, para Cambiar
7. Acción, convertir las ideas en resultados

Nos despedimos de Víctor con un deseo que hace extensivo a todos: “Muchos besos, cariño y amor para todos en este camino de la vida que compartimos.”

Conclusiones del cuarto Taller celebrado con Mª Ofelia Domínguez: Relaciones con Clientes

relacionesconclientes Un nuevo taller temático liderado por Mª Ofelia Domínguez, formadora en Factoría de Talento, ayudó a extraer nuevas conclusiones sobre un tema de vital importancia para cualquier organización: la gestión de sus clientes.

La actividad, eminentemente práctica, estuvo orientada a destacar la importancia de identificar el impacto de las acciones de fidelización para mantener y aquilatar la relación con lo clientes.

Datos publicados en el presente año por McKinsey, Temkin Group y Liveperson, indican que las compañías cada vez se encuentran más dispuestas a invertir recursos –económicos, esfuerzo creativo, nuevas tecnologías, formación- para encontrar nuevas formas, ya sean virtuales o presenciales, para acercarse a sus clientes y así conocer sus necesidades, carencias y motivos de satisfacción; con el fin de mejorar la experiencia de los clientes y fortalecer la vinculación con las marcas.

En la actualidad, las empresas están apostando por relacionarse con sus clientes de una forma bidireccional, dinámica y constructiva para retroalimentarse y evolucionar junto a ellos.

Entre las premisas de actuación que nos permiten brindar experiencias altamente positivas a los clientes caben destacar:
1. La relación con los clientes es como una piedra preciosa a la que no sólo hay que admirar, también hay que cuidarla y darle brillo.
2. La relación con los clientes debe desarrollarse con una visión de largo plazo para crecer junto con ellos y aportarles valor en cada momento.
3. El trabajo con y para el cliente, de forma proactiva, brindándole apoyo, ilusión y soluciones efectivas.
4. El estado de “alerta”: mantener los ojos, los oídos y los sentidos orientados a comprender sus perspectivas, descubrir sus necesidades y anhelos, encontrar puntos de encuentro, y detectar posibles áreas de mejora en la relación.
5. Óptimo aprovechamiento de nuestros recursos comunicativos (las propias palabras, la entonación, el cuerpo y los propios actos) para transmitir interés, curiosidad, cariño y respeto.

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