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Las comunicaciones importantes no se improvisan

las comunicaciones importantes no se improvisan Se acerca el final de la II edición de Factoría y nuestros jóvenes preparan las presentaciones de sus proyectos para la sesión del próximo 23 de junio que dará por cerrada esta edición y que se celebrará en compañía de buenos profesionales y amigos.

Es precisamente por ello, que queremos profundizar un poco más en una competencia, recientemente trabajada en uno de los talleres que ha dirigido Angela Díaz, Directora de Factoría y que en estos días cobra especial protagonismo para el trabajo de nuestros finalistas. El título del taller fue: “Comunicación e influencia

P. Bien Angela, cuéntanos el porqué de un taller sobre “Comunicación e influencia”
R.…Bueno, la comunicación es una competencia transversal que potencia muchas otras como la negociación, el liderazgo, el trabajo en equipo, etc. Tener un buen desempeño en esta competencia es clave.
Curiosamente se da por supuesto que todos sabemos comunicarnos, y en parte es así; nos comunicamos continuamente con los demás, tanto con lo que decimos como con nuestros comportamientos, pero esto no quiere decir que generemos el impacto o la influencia que deseamos con ellos.

P.¿puedes comentarnos en qué consistió el taller?
R. Sí claro…Arrancamos haciendo una actividad para tomar conciencia de cómo funciona el miedo escénico. Este contenido nos llevó más tiempo del que preveía… Pudimos observar nuevamente lo presente que está entre nosotros, parece que con el paso de las generaciones, hemos avanzado poco… El miedo escénico es bienvenido pero siempre que no nos bloquee.

Continuamos trabajando la estrategia de comunicación, como te decía antes, no sólo es cuestión de comunicarse sino de hacerlo en la dirección que deseamos, esa es la comunicación eficaz; las comunicaciones importantes no se improvisan.

P. …O sea que según esto…habría que elaborar previamente una estrategia de comunicación, ¿Qué aspectos habría que tener en cuenta?
R. Responde a 6 preguntas y tendrás una buena estrategia: ¿para qué? (objetivo); ¿con quién? (interlocutor/es); ¿qué? (ideas fuerza); ¿cómo? (estructura y recursos); ¿dónde? (lugar); ¿cuándo? (momento).
Dar respuesta a estas preguntas permite pulir la comunicación, es decir, trabajar su esencia teniendo muy presente el objetivo el hilo conductor y las personas con las que me quiero comunicar, y visualizar la propia situación de comunicación. Luego, en la puesta en escena, ¡máxima flexibilidad! De hecho, preparar la estrategia te hace más flexible posteriormente.

P. ¿y hay algo que se nos suele olvidar?
R. Solemos dedicar mucho tiempo a pensar en lo que queremos comunicar y poco a pensar en con quién queremos comunicarnos. Tan importante es saber cuál es nuestro propósito como empatizar con nuestros interlocutores para adaptar nuestros mensajes y estrategias. La comunicación es algo dinámico, nuestros interlocutores tienen tanto protagonismo como el propio mensaje.

P. Las presentaciones en público son habituales hoy en día para muchos profesionales, ¿qué errores cometemos?
R. Destacaría dos errores frecuentes: el peso de los soportes visuales y la escasa preparación de la apertura.
Hoy en día, el avance tecnológico nos permite tener disponibles numerosos recursos con los que hacer más atractiva visual y auditivamente las presentaciones en público, pero hay que tener cuidado. A veces los recursos utilizados son tan excesivos ¡que rivalizan con el propio ponente y su mensaje! Son esas ocasiones en las que recuerdas más los “fuegos artificiales”, por llamarlo de alguna manera, que de las ideas que te han querido transmitir.

P. Me hablabas también de “la apertura”…
R. …Sí, de hecho ocurrió en el propio taller. Los 3 equipos de Factoría estuvieron preparando la presentación de sus proyectos del 23 de junio y cuando uno de ellos presentó su estrategia, se dieron cuenta de que no habían pensado en cómo abrir su comunicación.
Este no es un error menor. En los primeros minutos solemos tener la máxima atención de la audiencia y es nuestra oportunidad para posicionarnos bien y para trasladar el valor de lo que vamos a comunicar. En esos primeros minutos puedo conseguir que la mente de los interlocutores piensen “¡esto promete!” o bien, “me temo que podría estar en un sitio más interesante”.

P. Seguro que tus comentarios nos llevan a pensar rápidamente en cómo se materializará todo esto en el evento del día 23 del que hablas…
…sin duda. Sé que nos van a sorprender tanto por la calidad de los proyectos como por sus comunicaciones. Los tres equipos están trabajando con grandes ideas, mucha ilusión y trabajo en equipo; con este “coctel” seguro que sale algo atractivo. ¡Nos vemos el 23 de junio!

La sonrisa del Líder. Encuentro Directivo con Javier Rutz

Javier_Rutz El pasado 19 de mayo tuvo lugar un nuevo encuentro directivo con una persona que consigue no dejar indiferente a nadie y que si hay algo a destacar de él, es su permanente sonrisa y su fuerza. Se trata de Javier Rutz, experimentado profesional y directivo con un extenso pasado internacional, que un año más hizo las delicias de nuestros chicos de Factoría, tal y como muestra este resumen que nos han preparado Laura Andreu y Javier Falceto.

Con una sonrisa constante y un positivismo irradiante, Javier Rutz nos brinda algunas de las claves para llegar a ser un gran líder de equipos de trabajo, comenzando su charla por la serie de ‘causalidades’ que le han llevado a donde ha llegado y que según él, le han servido para mejorarse a sí mismo día a día. Y es que, este directivo de nacionalidad suiza-española, no deja indiferente a nadie, por su carácter atípico de director general y su gran autenticidad.

Comienzó la conferencia contándonos que desde que era joven participaba en los Scouts, lo que le permitió formar parte y poder liderar un grupo de chavales de campamento, que le facilitó el aprender a dirigir grupos desde muy joven y con recursos muy reducidos, afirmaba, lo que convertía esta vivencia en una aventura trepidante.

Más adelante, nos narraba como sus experiencias durante los veranos en Suiza fueron ofreciéndole una forma distinta de ver las cosas y la vida. Además, consideraba que había tenido mucha suerte al tener unos padres que siempre le inclucaron la importancia de ser independiente y autónomo, lo que le ha ayudado a adaptarse mejor a los nuevos retos que ha ido afrontando a lo largo de su carrera profesional. Aquí recalcó la importancia de tener capacidad para internacionalizarse, pues se abre mucho el mercado laboral y se multiplican las oportunidades. Para eso, recalcó, son de suma importancia los idiomas, aunque supongan un gran esfuerzo, y ser capaz de salir de la zona de confort para atreverse a dar el salto. Pero además, salir fuera requiere una gran capacidad para adaptarse al cambio, pues los primeros meses pueden ser algo duros con el posible cambio de idiomas y cultura.

Siguió relatándonos algunas de sus experiencias por los Estados Unidos durante su estancia en Sacramento. En este punto nos confesó que para él fue todo un sueño poder dirigir grupos de trabajo siendo tan joven, y añade una de esas frases que no dejan impasible a ninguno: Con lo que me quedo de mi experiencia americana es, como dicen ellos, que todo es posible.

Javier es, sin duda, una de esas personas que deja huella allá por donde va y sin perder su sonrisa constante, nos contaba algunas de sus claves para ser un líder diferente, pues ha llegado a ser un jefe que todos aprecian y guardan cariño. Como adelantábamos en el comienzo, un director general atípico que hace hincapié en una serie de cualidades imprescindibles para ser un buen líder:

-Cercanía. Estar siempre disponible, con buen humor y con una sonrisa.
-Humildad. Una de las claves más importantes, pues nos cuenta que en ocasiones, ha confesado alguna duda sobre algún tema y los trabajadores han tratado de explicárselo. Esto le ha acercado a ellos, pues son actos que hacen a uno más humano y con eso, con la autenticidad, te ganas a la gente.
Pero… ¿Brindar exceso de confianza a algún trabajador no te ha traído alguna consecuencia negativa? – pregunta uno de los asistentes.
Javier no duda en contestar una de las mejores ideas que nos regaló aquella tarde: ‘A pesar de que confiar en la gente te pueda traer consecuencias negativas en algunos casos puntuales, si hago balance entre todo lo positivo que me ha aportado confiar en la gente y lo negativo que me haya podido traer, sin duda me quedo con lo bueno que me ha dado’.
-Valentía. Dando la cara por los trabajadores cuando es necesario.
-Honestidad.
-Agradecimiento: Valorando el trabajo bien hecho y agradeciéndolo.
La motivación al equipo. Para conseguir que todo el equipo sienta los colores de la empresa.
-Perfeccionismo. Siempre en la constante búsqueda de mejorar cada día. Nos sorprendía saber que nunca se ha comparado con ninguna otra empresa, pues siempre ha marcado objetivos para sus equipos de manera que se superen cada día a ellos mismos, sin medirse con las condiciones de los demás.

Para finalizar, nuestro conferenciante concluyó con lo que para él, son las caras y cruces de tener un puesto de responsabilidad señalando entre estas últimas, el encontrarse con personas en los equipos que ha liderado, cuyos objetivos no eran los de la empresa sino su beneficio personal. Por el contrario, comentaba sentir un gran orgullo y satisfacción por los proyectos y objetivos que ha cumplido a lo largo de su carrera. Cree que es muy motivador liderar proyectos innovadores pues suponen retos y eso es lo que le estimula constantemente. También sentía que es de gran importancia la capacidad como líder de crear un valor añadido a las personas que lidera, la posibilidad de hacer que se sientan especiales por formar parte de esa compañía.

¡Nos encanta Javier! porque siempre saca el lado positivo a todas las situaciones y así nos lo traslada a lo largo de la charla que concluye con muchísimos aplausos y es que… ¿a quién no le gustaría tener un jefe así?

¡Muchísimas gracias y hasta la próxima!

¿Cómo son nuestras relaciones con clientes?

IMG_8284 La semana pasada tuvo lugar un nuevo seminario dirigido por Mª Ofelia Domínguez, formadora de Factoría, donde se analizaba la relación entre clientes-proveedores.

He aquí el resumen que nos manda sobre las principales conclusiones que se extrajeron.

El seminario ha estado orientado a destacar la importancia de profesionalizar las interacciones que se tienen con los clientes de forma que sea factible proporcionar una imagen sólida que permita mejorar la experiencia de los clientes para conseguir una máxima satisfacción y fidelización.

Las compañías cada vez se encuentran más dispuestas a invertir recursos –económicos, esfuerzo creativo, nuevas tecnologías, formación- para encontrar nuevas formas, ya sean virtuales o presenciales, para acercarse a sus clientes y así conocer sus necesidades, carencias y motivos de satisfacción; con el fin de mejorar la experiencia de los clientes y fortalecer la vinculación con las marcas.

La relación empresa-cliente casi de manera personalizada

En la actualidad, las marcas están apostando por relacionarse con sus clientes de una forma bidireccional, dinámica y constructiva para retroalimentarse y evolucionar junto con ellos.

Entre las premisas de actuación que nos permitan brindar experiencias altamente positivas a los clientes destacan:

1. La relación con los clientes es como una piedra preciosa a la que no sólo hay que admirar, también hay que cuidar y darle brillo.

2. La relación con los clientes debe desarrollarse con una visión a largo plazo para crecer junto con ellos y aportarles valor en cada momento. Ante todo somos personas.

3. Trabajamos con y para el cliente, de forma proactiva, brindándole apoyo, ilusión y soluciones efectivas.

4. Mantenemos los ojos, los oídos y el resto de los sentidos orientados para comprender su perspectiva, descubrir sus necesidades y encontrar puntos de encuentro y posibles áreas de mejora y de crecimiento.

5. Gestionamos al cliente desde nuestro propio rol, teniendo claras las reglas del juego y premisas de actuación. Desde esta perspectiva le ofrecemos el mejor servicio pero también delimitamos los límites de nuestra actuación y gestionamos sus expectativas para obtener la máxima satisfacción.

6. Las situaciones de tensión con el cliente así como los errores en la gestión comercial son oportunidades para aprender y fortalecer la relación con el cliente. Para aprovecharlas debemos estar especialmente atentos para analizar esas situaciones e identificar nuevas pautas de actuación y establecer mecanismos para evitar repetir esos errores en